Amaba sobre todo la ciudad, los antros ruidosos donde bebian los jenízaros, el trasiego del puerto,el acento de los extranjeros.
Y, mas que cualquier otra cosa, el dibujo, la herida negra de la tinta, esa caricia rasgada en el grano del papel…………
Mathias Enard
De la novela:
Habladles de batallas de reyes y elefantes
